Si bien la oposición considera que el caso ‘La Centralita’ prácticamente se ha desbordado por sus presuntos vínculos con Palacio de Gobierno, el presidente Ollanta Humala salió a minimizar sus efectos."No tratemos de arrastrar la investidura del presidente de la República, que al margen que sea yo, pues mañana puede ser otra persona, no tratemos de meterlo en líos de naturaleza pequeña, en muchos casos subalternos, en muchos casos tratando de buscar teorías de conspiración, y eso no llega a nada", apuntó.El caso ‘La Centralita’ comprende denuncias de corrupción en el Gobierno Regional de Áncash e implican a Martín Belaunde, exasesor de campaña de Humala.