Mientras en Bolivia Martín Belaunde Lossio dice ser víctima de un montaje político para lograr el status de refugiado en ese país, en Lima, una comunicación sostenida por él con un empresario vía chat da nuevas luces de su presunta participación en irregulares concesiones de obras públicas.En esa comunicación difundida por Cuarto Poder, el prófugo empresario habla por primera vez de un jefe al que tiene que cumplir porque si no "lo mata".El diálogo se da entre Belaunde Lossio cuando era representante de Antalsis, en noviembre del 2012, y el empresario de la construcción Guillermo Bernal, e involucra a los abogados Gianmarco Chávez Galarza y Jorge Chang Soto, quienes ya desfilaron por la Fiscalía para dar su testimonio.En la conversación del 7 de noviembre del 2012, Belaunde, tras asegurar a su interlocutor que una de sus empresas será la consultora del proyecto del polideportivo de Chiclayo, le pide US$ 20 mil "porque si no pierdo el contrato y el jefe me mata".