"He encontrado mucho desorden, sobre cosas que debo mantener en reserva para no afectar la institución", nos advirtió el fiscal de la Nación interino Pablo Sánchez Velarde, al recibirnos en su despacho del noveno piso del Ministerio Público, en la avenida Abancay.Eran las 5 de la tarde del viernes 23 y seguía intentando que el MEF le amplíe el presupuesto para no tener que cerrar 300 plazas de fiscales de descarga. Se le nota cansado, pero dispuesto a seguir trabajando, como en los años cuando tuvo que hacer frente a la red de corrupción de Fujimori-Montesinos. Hoy -dice- su meta es ganar la confianza de la ciudadania en el trabajo de los fiscales, de los buenos fiscales. ¿Qué pasó con las fiscalías de descarga? ¿Por qué se tienen que desactivar?En septiembre crearon unas 300 fiscalías de descargas, hasta el 31 de diciembre, pero cuando asumo el cargo, el 6 y 7 de enero... los fiscales seguían trabajando y ya no hay presupuesto. Se tuvo que ampliar los nombramientos hasta el 31 de enero, a la espera de que se consiga presupuesto. Si el Ministerio de Economía y Finanzas no nos da algo, vamos a tener que prescindir de ellos y lamentablemente dar por finalizada la función de descarga.¿Con qué presupuesto se crearon estas plazas?Entiendo que las financiaron con un saldo y ahora no hay presupuesto. Esto, lógico, genera descontento, pero no es un problema que yo haya creado. Le he pedido al Ministerio de Economía que con el objetivo de tener celeridad procesal nos amplíe el presupuesto. Me han contestado que están evaluando el tema, tenemos una semana para obtener una respuesta.En su presentación ante el Consejo Nacional de la Magistratura, el suspendido fiscal Carlos Ramos dijo que su salida ha generado caos en la institución. ¿A esa situación se refería?Hay que tener cara para decir eso, pero no quisiera tener que estar contestándole al doctor Ramos Heredia. Lo único que voy a decir es que he encontrado un desorden total, designación de hasta dos fiscales en una sola plaza, 39 personas trabajando en la oficina de imagen institucional, aumento de sueldos vía CAS. Estamos ordenando la casa y sincerando los sueldos. Un profesional debe ganar bien, pero dentro de lo normal para una institución como la nuestra, sin llegar a exagerar.