Entre julio y agosto del 2014, el suspendido fiscal de la Nación Carlos Ramos Heredia destituyó de sus cargos a 43 fiscales de la región Áncash por presuntas inconductas funcionales y actos de corrupción. Pero nadie se percató de que semanas después, diez de estos funcionarios serían restituidos en otras dependencias del Ministerio Público. Resoluciones firmadas por el propio Ramos Heredia dan cuenta de los nuevos cargos que hoy ocupan los cuestionados fiscales, pese a que él mismo autorizó sus ceses por faltas cometidas en contra de la ciudadanía y de la institución. Estas faltas fueron reportadas en su momento por los presidentes de las Juntas de Fiscales del Santa y de Áncash (Huaraz), Nancy Moreno y Marco de la Cruz, respectivamente. A pedido de Ramos, ambas autoridades elaboraron dos informes en los que detallaban la relación de fiscales provisionales que debían ser separados en el marco de la lucha contra la corrupción que existía en la región norandina. (Edición domingo).