El cierre temporal de la Dirección Nacional de Inteligencia (Dini), anunciado por el Ejecutivo, es una buena consecuencia del diálogo, porque demuestra que el Gobierno ha sabido escuchar a la oposición, coincidieron los analistas políticos Luis Benavente y Giovanna Peñaflor.Ambos expertos manifestaron que ahora todo dependerá de la etapa de implementación, pues si la medida es concretada con transparencia y confianza, la segunda etapa del diálogo podría ser más auspiciosa. "Había mucho malestar en la oposición por las denuncias de seguimiento e interceptación a políticos, por eso me parece una buena medida, es una señal de que el Gobierno está escuchando a la oposición, es un punto de partida favorable", señaló Benavente.