El espionaje nunca duerme. Pocas semanas después del fallo de La Haya, que se dictó el 27 de enero de 2014 y dio término a la discordia entre Perú y Chile por el límite marítimo, agentes de contrainteligencia de la Dirección de Inteligencia Naval (DIN) detectaron al primer sospechoso de filtrar presunta información secreta a militares chilenos. Según los datos que había recibido la DIN, el técnico de tercera Alfredo Domínguez Raffo ofrecía sus servicios a empresas extranjeras y viajaba con frecuencia al exterior. Al revisar su movimiento migratorio, los agentes de contrainteligencia detectaron que Domínguez viajó en tres ocasiones a Brasil, en 2011, y una vez en 2012 al mismo destino. Domínguez, de la promoción 1995 del Instituto de Educación Superior Tecnológico Naval (CITEN) y agente de la DIN desde hace dos décadas, no contaba con recursos para financiar los vuelos a Brasil.