Al término de sus vacaciones, la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, reapareció ayer ante la prensa, en el palacio de La Moneda, y solo respondió por las críticas contra un presunto acto irregular que involucra a su hijo Sebastián Dávalos. La máxima autoridad chilena evitó pronunciarse sobre la nota de protesta del gobierno peruano por el espionaje atribuido a la fuerza militar del país sureño. Quien sí volvió a declarar fue el canciller chileno, Heraldo Muñoz, quien reiteró la disposición de Chile para "cumplir plenamente el fallo" de la Corte Internacional de Justicia de La Haya sobre el litigio marítimo con Perú."En esto ya hemos dicho lo que teníamos que decir y espero que sigamos caminando en las dos vías, en el pleno cumplimiento del fallo y en esta agenda de futuro que ha tenido bastantes avances en este tiempo", subrayó Muñoz.