No se respetan los derechos de los pueblos indígenas a ser consultados y a dar su consentimiento "libre, previo e informado" antes de las concesiones a favor de las industrias extractivas; continúan las agresiones en contra de activistas y detractores del gobierno; la policía hace un uso excesivo de la fuerza; los derechos sexuales y reproductivos no están garantizados; la impunidad sigue siendo motivo de preocupación. En resumen, este es el panorama de los derechos humanos en el Perú, de acuerdo con el último informe mundial de Amnistía Internacional (AI). El documento titulado "La situación de los derechos humanos en el mundo" señala que los conflictos sociales y las protestas en "las comunidades afectadas por industrias extractivas siguieron siendo generalizados" y que algunas de esas manifestaciones desembocaron en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.