Mentir le costó muy caro. En un principio el agente de inteligencia Alfredo Domínguez Raffo fue detenido bajo los cargos de infidencia y desobediencia, el 17 de octubre de 2014, y cuando le preguntaron si había vendido a extranjeros información considerada de Seguridad Nacional, rechazó la imputación.La suerte de Domínguez cambió cuando la División de Contrainteligencia, de la Dirección de Inteligencia de la Marina (Dintemar), entregó al Fiscal Militar Policial N° 11 de Lima, capitán de corbeta Luis Salas Balbuena, información que demostraba que el agente no decía la verdad. Entonces el fiscal Salas solicitó al juzgado la ampliación de las investigaciones, la continuidad de la detención de Domínguez y planteó la imputación de traición a la patria.Domínguez al comienzo admitió que extranjeros le pagaron para que les filtrara información sobre el movimiento de los buques de la Marina de Guerra del Perú "lo que supuestamente no cumplió", pero luego afirmó que "no he tenido participación en los hechos investigados y no tengo responsabilidad penal".