El gobierno de Michelle Bachelet se mantiene hermético frente a este proceso diplomático; solo el vocero del gobierno chileno, Álvaro Elizalde, declaró y reiteró escuetamente que su país "no acepta ni promueve acciones de espionaje", durante un encuentro con la prensa local. "La nota que recibió Chile de parte del Perú es una nota de carácter reservado que se envió por vía diplomática y Chile contestó por la misma vía", dijo.En otro momento insistió en que la postura del gobierno chileno frente a este caso siempre ha sido clara y que se respondió por los canales regulares. "Aquí lo que corresponde es que la Fiscalía y la justicia hagan su trabajo sin interferencias y sin prejuicios", sentenció Elizalde.