El presidente de la Sala Permanente de la Corte Suprema, Javier Villa Stein, utilizó los términos "vergüenza, inaceptable, aberrante y antijurídica" para referirse a la reparación económica de US$ 105 mil ordenada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) a favor de la terrorista Gladys Espinoza González. "La voluntad de estos personajes (Corte IDH), coludidos con algunos miembros no solo del Poder Judicial sino del Ministerio de Justicia, demostró que estos señores ya no son una corte de justicia, son un partido político", sentenció. Añadió que, tal como se ha presentado las cosas, ha llegado el momento de evaluar un referéndum con el objeto de que el Perú se aparte de la CIDH. "Yo la considero una corte prevaricadora que ya dejó de actuar como sede de justicia y se ha convertido como un partido político con financiamiento de las naciones miembros", indicó.