A partir de las próximas elecciones generales del 2016, los parlamentarios y partidos políticos serán sancionados con la pérdida del escaño si se impone una sentencia firme a los miembros de su bancada por tráfico ilícito de drogas, terrorismo, trata de personas y lavado de activos. Es decir, no tendrán opción a reemplazar a los legisladores separados con un congresista accesitario.Así, el Pleno del Congreso aprobó por 72 votos a favor, 17 en contra y una abstención la incorporación de un nuevo sistema parlamentario llamado en un principio como "curul o silla vacía" y que tras el consenso se denominó "perdida de escaño parlamentario".El dictamen, que requería mínimo 66 votos para su aprobación -y no es necesario segunda votación-, incorporó el artículo 15-A al Reglamento del Congreso, que deja sin efecto lo dispuesto en el artículo 25 sobre la figura del accesitario.Durante el debate parlamentario, las principales objeciones las argumentó el congresista Alberto Beingolea (PPC-APP), quien consideró que esta figura provocaría que las bancadas "blinden" con más ahínco a sus congresistas y que no tendría resultado positivo.