La existencia de presuntas irregularidades en la administración de recursos económicos del Legislativo, así como en la compra de uniformes para su personal, desmintió la presidenta del Congreso, Ana Solórzano, quien aseguró que el Parlamento tiene las "cuentas claras".Aclaró que su gestión no compró ningún uniforme y que el pago hecho a la proveedora del vestuario se realizó porque el producto ya había sido entregado."Cuando ingresamos nos tocaba pagar el uniforme que ya había sido entregado a los trabajadores, nosotros no podíamos dejar de cumplir esa obligación a la contraprestación que ya se había dado, porque hubiéramos estado incursos en un delito de no haber pagado, que es el delito de enriquecimiento indebido".