La vulnerabilidad de la seguridad en el Congreso de la República fue puesta en entredicho.La sala de reuniones de la bancada PPC-APP habría sido sembrada con aparatos de interceptación, mientras que la oficina del congresista Víctor Andrés García Belaunde (Acción Popular-Frente Amplio) aparentemente fue violentada por desconocidos. Ambos hechos provocaron que la presidenta del Congreso, Ana María Solórzano, anunciara la destitución del jefe de seguridad del Parlamento, Estuardo Loyola. "Se ha dispuesto el cese en el cargo de la seguridad del Congreso para facilitar las investigaciones de la Policía", expresó en Canal N. Cabe señalar que Loyola se enteró de su relevo a través de la prensa, por lo que criticó a la titular del Legislativo. Solórzano manifestó que no se permitirá que "la seguridad del Parlamento se vea vulnerada".