Espionaje en el Congreso. La irrupción de personas desconocidas al despacho congresal de Víctor Andrés García Belaunde, el chuponeo realizado en la sala de reuniones del PPC y el robo de documentación de la oficina de Verónika Mendoza han generado la indignación de los parlamentarios, que no solo han pedido una inmediata investigación para establecer responsabilidades, sino también un barrido electrónico de todo el Legislativo ante la posible infiltración de espías. A las nueve de la mañana de ayer, la asesora de García Belaunde, Tina Rodríguez Nava, informó al jefe de seguridad del Parlamento, Estuardo Loyola que las puertas de la oficina estaban sin los dos cerrojos y los documentos en desorden. La Dirincri asumió la indagación, pero lo extraño es que ni bien ingresó la policía a la oficina, se hizo presente Luis Faustor Villajuan, quien dijo estar en representación del jefe de seguridad del Estado, Mario Arata Bustamante.