Los rastreos de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINI) han quedado más que evidenciados con los registros de la Superintendencia Nacional de los Registros Públicos (Sunarp). Un barrido a las búsquedas realizadas por tres agentes del servicio de inteligencia entre el 2011 y 2014 revelan que más de la mitad de congresistas fueron rastreados, junto a sus cónyuges, hijos, padres, hermanos. ¿Para qué? Esta es una pregunta que el vocero de Gana Perú, Josué Gutiérrez, no ha podido responder. Solo ha manifestado que la DINI es un órgano encargado por velar por la seguridad del país ante hechos de terrorismo, narcotráfico, entre otros. Curiosamente el nombre de Josué Gutiérrez es uno de los que aparece en el registro de Sunarp. Junto a él los nombres de 28 parlamentarios de la bancada nacionalista. Estos son: Daniel Abugattás, Elsa Anicama, Emiliano Apaza, Jonhy Cárdenas, Hugo Carrillo, Omar Chehade, Rubén Condori, Henán de La Torre, Marisol Espinoza, Teófilo Gamarra, Santiago Gastañadui, Leonidas Huayama, Ana Jara, Cristóbal Llatas, Agustín Molina, Fredy Otárola, Jhon Reynaga, Martín Rivas Teixeira, Wilder Ruiz Loayza, Ana María Solórzano, Julia Teves, Cenaida Uribe, José Urquizo, Jaime Valencia, César Yrupailla, Tomás Zamudio y Manuel Zerillo. Ni siquiera los aliados de Perú Posible se salvaron de ser rastreados por la DINI: La congresista y ex ministra de la Mujer, Carmen Omonte, aparece en el rastreo hecho a los registros de la Sunarp. Sin embargo, no solo se buscaron propiedades, vehículos y hasta concesiones mineras de ella, sino también su ex esposo Luis Osterling Dyer Ampudia, y de su hijastro Luis Dyer Fernández.