Un gobierno regional con un déficit de S/. 439 millones, excesiva carga laboral irregular y proyectos sin presupuestos, es lo que la gobernadora regional Yamila Osorio dice haber recibido de la gestión de Juan Manuel Guillén.En su informe por los primeros cien días de gestión, Osorio reconoció que no pudo avanzar mucho en ejecución presupuestal porque encontró una institución desordenada y "plagada" de irregularidades que no le permitieron aplicar los recursos.En esas circunstancias, dijo, se restringió el número de personal, se anularon contratos y adjudicaciones directas y se iniciaron procesos de investigación a 32 ex funcionarios.