El suspendido fiscal de la Nación, Carlos Ramos, habría incurrido en otro ilícito cuando ejercía como jefe de Control Interno del Ministerio Público, entre los años 2012, 2013 y parte del 2014, al justificar gastos "por consumo" en tiendas de golosinas.Según el programa "Cuarto Poder", Ramos llegó a comprar golosinas por S/. 300 en un solo día, con tal de gastar los S/. 1.500 que se le asignaban como caja chica a su oficina.De acuerdo al reportaje, en seis meses, el fiscal presentó 14 boletas provenientes de la tienda de golosinas Chachi, ubicada a pocos metros de la Fiscalía de la Nación. Y para justificar los gastos los hizo pasar como almuerzos. Se desconoce el uso que le dio a las golosinas y, según los representantes de la tienda, algunas de las boletas no fueron emitidas por ellos.