La orden fue la siguiente: en el 2011, Rodolfo Orellana le encargó al abogado Rodolfo Reyna Salinas, ex asesor principal del congresista aprista Javier Velásquez Quesquén, apropiarse de un inmueble ubicado en Miraflores; para ser exactos, en la cuadra 6 de la calle Shell. Para este fin, se utilizó un fraudulento laudo arbitral y se transfirió dicha propiedad a la presunta testaferra de esta red: Rosa María Ledesma viuda de Reyna.Según declaró el colaborador eficaz, con código de reserva CELAV 01-2015, por esta operación Reyna Salinas recibió, aparentemente el 14 de enero del 2013, la suma de US$80 mil, de un total de US$720 mil que fueron repartidos, en montos menores, a cuatro miembros de esta presunta organización. El ex asesor fue quien se llevó la mejor tajada. Su trabajo fue fundamental para la apropiación del inmueble.