Una decisión judicial sin precedentes y un duro revés para la lucha contra la red Orellana y el crimen organizado. De esta manera calificó la fiscalía de lavado de activos la decisión de la Sala de Apelaciones Nacional de liberar al ex juez supremo Robinson Gonzales Campos y otros seis integrantes del aparato legal del clan Orellana.Gonzales Campos, su hija Olga Gonzales, los abogados Blanca Paredes y Tomás Torrejón, el ex superintendente de Registros Públicos, Álvaro Delgado, entre otros, quedaron inmediatamente en libertad y regresaron a casa.Blanca Paredes arremetió de inmediato contra la fiscal especializada Marita Barreto, a la que acusó de haberla detenido sin justificación alguna, solo por defender a Rodolfo Orellana.Robinson Gonzales se retiró sin dar declaraciones a la prensa, pero al intervenir ante el tribunal dijo que estaba detenido por presión de la prensa y una hoja de Excel, donde aparecen los pagos que habría recibido de Orellana Rengifo.(Edición sábado).