Mientras estuvo prófugo en Bolivia habló de todo ante la prensa, incluso lanzó advertencias de que contaba con información potencialmente dañina para la pareja presidencial, pero ante los seis congresistas que llegaron al penal Piedras Gordas I, en Ancón, para interrogarlo, Martín Belaunde Lossio resolvió no decir una sola palabra sobre el caso. Fue una jornada decepcionante para la presidenta del grupo de legisladores, Marisol Pérez Tello, y sus colegas Mauricio Mulder, Yonhy Lescano, Teófilo Gamarra, Marco Falconí y Segundo Tapia.El interrogatorio generó expectativa porque poco antes de su detención Belaunde entregó a la revista Hildebrandt en sus Trece el reporte de llamadas que supuestamente la primera dama Nadine Heredia hizo a contactos en Venezuela, con lo que daba a entender que formularía graves acusaciones.Ahora prefirió el silencio, lo que ha motivado las especulaciones de presuntas amenazas para que no diga nada.Según el fujimorista Segundo Tapia, Belaunde les dijo a los congresistas: "Conozco todo, pero hablaré cuando acabe este gobierno, porque no quiero amanecer colgado de los pies".Preguntado sobre esta presunta declaración de Martín Belaunde, su abogado, José Urquizo Olaechea, manifestó que su cliente, en realidad, no estaba atemorizado.