Frustrada la presentación del gabinete en el Congreso, los ministros no pudieron sustentar ante el Pleno el pedido de facultades especiales. Frente a esa situación, al Ejecutivo le quedan dos salidas constitucionales para impulsar su agenda: la utilización de decretos de urgencia (D.U.)y la convocatoria a legislaturas extraordinarias. Dada la naturaleza de los D.U. (según el artículo 118 de la Constitución, se limitan a medidas extraordinarias en materia económica y financiera), apenas una pequeña parte de los proyectos que el gobierno esperaba cristalizar mediante el pedido de facultades extraordinarias podrá ser legislada por esa vía.Así lo adelantó el ministro de Economía y Finanzas, Alonso Segura. El gobierno tendrá que evaluar cuáles de los proyectos se ajustan a los requisitos establecidos por la Constitución para la emisión de D.U. "Claramente, (los D.U.) se limitan a una minoría de los temas", dijo Segura. Desde el retorno a la democracia en 1980, los D.U. han sido una herramienta muy recurrida por el Ejecutivo. Durante el régimen fujimorista se exacerbó su empleo. (Edición sábado).