El Estado celebra y respalda la vigencia de la Ley Universitaria -que ayer cumplió su primer aniversario- porque es un instrumento orientado a garantizar la calidad de la educación universitaria a favor de miles de jóvenes peruanos que invierten tiempo y dinero con la confianza de recibir un buen servicio y el conocimiento que les sirva para mejorar su calidad de vida, así como la de sus familias. De ese modo, el ministro de Educación, Jaime Saavedra, destacó la importancia de esta normativa porque devolvió al Estado su rol rector en materia de educación superior universitaria.En ese contexto, anunció nuevos objetivos estratégicos para avanzar con la reforma y señaló que "nuestro gran reto ahora es formar ciudadanos social y económicamente responsables, orientados a la innovación y a la investigación, de modo que los nuevos profesionales sean más productivos y competitivos".(Edición sábado).