Uno de los secretos mejor guardados de Rodolfo Orellana permanecía, hasta hoy, entre el cielo y la tierra. Y no es una mera alegoría. Es un negocio cuya clave yacía escondida entre las miles de hojas contables que la fiscalía encontró hace exactamente un año en el búnker de la organización criminal que este lideraba, ubicado en la avenida Guardia Civil, en San Borja.Se trata de una empresa de aviación creada para cubrir rutas de la selva que son fronterizas con Brasil y Colombia. Las denominadas planillas contables, en las que se registraba el movimiento diario de dinero que efectuaba la red de los hermanos Rodolfo y Ludith Orellana contenían esta información de alto vuelo entre una gran cantidad de nombres, códigos, cifras y fechas. En ellas aparecen dos pagos en dólares a una empresa denominada Air Perú. La única compañía aérea autorizada y certificada por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) con ese nombre en el país se llama Air Perú Express SAC. Esta cuenta con un permiso vigente otorgado por el MTC para operar más de cien aeronaves, que van desde los pequeños Cessna hasta los Boeing 737. Las referidas planillas indican que, en por lo menos dos ocasiones, los hermanos Orellana dispusieron entregas por un total de US$450 mil a "CarlosDiez Canseco" para concretar una "compra de acciones" en dicha empresa. Según fuentes acreditadas,el nombre completo del presunto receptor es Alberto Carlos Diez Canseco Oviedo, socio, accionista y gerente general de la aerolínea Air Perú Express SAC.Diez Canseco es también socio fundador y vicepresidente de la Universidad Privada San Juan Bautista SAC, cuyo presidente y propietario es el parlamentario fujimorista José Luis Elías Ávalos, vicepresidente de la Comisión de Educación del Congreso. Hace unas semanas se reveló que esta casa de estudios colocó publicidad en la revista "Vox Pópuli", cuyo supuesto financiamiento por cuenta de Rodolfo Orellana está hoy bajo sospecha.