En diez años de represión al narcotráfico la producción de clorhidrato de cocaína se elevó al doble. De 150 toneladas que se elaboraban en el 2001 se pasó a 300 en el 2013, lo cual demuestra que el modelo represivo ha fracasado, señaló el economista Javier Reátegui Roselló en su libro "Antidrogas, nueva visión para enfrentar con éxito el tráfico ilegal".El actual vicepresidente del Parlamento Andino refirió que se incauta entre 7% a 10% de la producción de esta droga. Un 3% se consume en el Perú y el 90% se dirige a los mercados del hemisferio norte donde la demanda es muy alta.Propuso un plan de desarrollo integral para el Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM) que incluya programas orientados al no consumo de drogas, formación en tecnología y valores mediante las llamadas Ciudades del Saber. A esto debe agregarse vías de comunicación, luz, agua, colegios, hospitales, y cultivos alternativos, como el Marañón. "Sin todo esto, el sembrío de coca lleva la ventaja", afirmó.