En pie de guerra. A escasos días de concluir la gestión de la nacionalista Ana María Solórzano se ha desatado una guerra de guerrillas entre legisladores de distintas tiendas. ¿El motivo? La elección de su sucesor en la presidencia del Congreso de la República.Mientras bloques como Solidaridad Nacional, Unión Regional y Perú Posible siguen deshojando margaritas sobre su postura en las próximas justas congresales, Víctor Andrés García Belaunde -quien no ha negado sus aspiraciones de asumir la conducción del Congreso- reavivó ayer la polémica en torno a un supuesto nexo entre el hoy encarcelado abogado Rodolfo Orellana y Luis Iberico, hasta ahora el único candidato oficial a la Presidencia del Legislativo.