Hasta el 2005, Zaida Sisson de Castro se presentaba ante los medios de prensa como una militante activa del Partido de Trabajadores de Brasil y simpatizante del Partido Aprista. Con su esposo, el ex ministro aprista Rodolfo Beltrán Bravo, empujaban desde el 2002 el Instituto de Integración y Desarrollo Económico Latinoamericano, una asociación creada para promover proyectos nacionales y la integración comercial y económica de los países sudamericanos.Sin embargo, todo indica que su mejor época para llevar adelante sus metas se inició con la llegada al poder del partido de su pareja.La tarde del 6 de octubre del 2006, dos meses después de que Alan García asumiera la presidencia, Sisson ingresó por primera vez, desde que se instaló en el Perú, a Palacio de Gobierno, invitada a una ceremonia oficial de Sierra Exportadora, programa social dependiente de la Presidencia del Consejo de Ministros. No pasaría mucho tiempo para que retornase a Palacio. Tres meses después, en enero del 2007, Sisson recibió en el aeropuerto de Lima a una importante comitiva de ejecutivos brasileños.De un avión particular descendió el 22 de enero del 2008 el presidente de la constructora OAS, Leo Pinheiro y otros tres ejecutivos importantes.Sin embargo, del grupo de visitantes la figura más llamativa era José Dirceu de Oliveira e Silva, el ex jefe del gabinete ministerial de Lula da Silva.