El congresista aprista, Javier Velásquez Quesquén, confesó ayer estar dispuesto a someterse a una investigación en la Fiscalía o el Parlamento por la cita que tuvo con José Dirceu, detenido en Brasil por el caso Lava Jato, cuando fue jefe del Gabinete Ministerial en el gobierno pasado."Si el Congreso o el fiscal abren investigación estoy dispuesto a colaborar, no tengo nada que ocultar, no tengo nada que ver. Con Dirceu estuve 20 minutos en una reunión que fue pública y grabada en la Presidencia del Consejo de Ministros", dijo.Aseguró, en ese sentido, que no pondrá ningún obstáculo y que accederá sin problemas si se solicita el levantamiento de su secreto de las comunicaciones.Precisó que la reunión con Dirceu fue el 2 de noviembre de 2009, y que si bien él llegó acompañado por Zaida Sisson, investigada por gestiones que habrían facilitado que empresas brasileñas obtengan contratos en el gobierno anterior, nunca se reunió con ella.