Con claridad y contundencia en su versión de los hechos. Así se expresaron ayer el testigo Henry Abel Cutipa Paricahua y el colaborador eficaz Marco Gálvez Tello, al presentarse a declarar ante el tribunal colegiado que dirige el juicio de los narcoindultos, en la sede judicial del penal de Piedras Gordas 1, en Ancón.Ambos ratificaron que los indultos y conmutaciones de pena durante el segundo gobierno del ex presidente Alan García Pérez estaban condicionados a una retribución económica. La conmutación de pena al narco eslovaco Eugene Csorgo (a) "El Primo" costó 15 mil dólares, mientras que a uno de los capos del narcotráfico peruano, Herless Díaz Díaz, le solicitaron 100 mil dólares, confirmaron los declarantes.Henry Cutipa precisó que los presos de escasos recursos económicos y con enfermedades terminales pocas veces accedían a indulto humanitario. "En los pocos casos que se dieron indultos humanitarios, los beneficiarios ya habían muerto", afirmó.Por su parte, Marco Gálvez subrayó que cuando Aurelio Pastor y Miguel Facundo Chinguel dejaron el Ministerio de Justicia, por el escándalo del indulto concedido al empresario José Enrique Crousillat López Torres, las conmutaciones a presos por narcotráfico se congelaron, dejaron de fluir.