Las declaraciones de los testigos Henry Cutipa Paricahua y Marco Gálvez Tello, en el juicio de los narcoindultos, sobre el pago de 15 mil dólares para la conmutación de pena del recluso Eugene Csorgo, guardan relación con los registros telefónicos y el secreto bancario obtenidos por la fiscalía. Gálvez declaró a los jueces que la libertad de Csorgo empezó a tramarse tras una visita del entonces ministro de Justicia, Aurelio Pastor, al penal de Lurigancho, en diciembre del 2009. Según Gálvez, al requerir el apoyo de Pastor, éste le dijo que se comunicara con su asesor José Marrufo Acosta.Tras levantar el secreto de las comunicaciones, la fiscalía confirmó la existencia de cuatro mensajes de texto intercambiados entre los celulares de Gálvez y Marrufo. El asesor de Pastor utilizaba un número de celular que le fue cedido por el Congreso.