La muerte del suboficial de la Unidad de Desactivación de Explosivos (UDEX), Adolfo Castellano Carrillo, quien intentaba desactivar una de las dos granadas dejadas frente a un colegio en Villa El Salvador ha encendido más el debate sobre la inseguridad ciudadana. Sin embargo, a esto se le suma la posibilidad de que estos hechos delictivos sean tipificados como actos terroristas.Sobre este tema, el ministro del Interior, José Luis Pérez Guadalupe, sostuvo, en conferencia de prensa, que la posición de su ministerio es sancionar estos hechos con la pena máxima que puede contemplar la ley. No obstante, aclaró que corresponde a un análisis jurídico concluir si el estallido de la granada dejada por los delincuentes debe ser tipificado como terrorismo. Guadalupe fue preciso en aclarar que no se trataría de un terrorismo ideológico, sino de "organizaciones que causan zozobra y terror con el uso de explosivos entre los ciudadanos".