El ministro de Justicia, Gustavo Adrianzén, señaló que si bien en su momento su sector emitirá opinión sobre la propuesta para prohibir a los exterroristas asumir cargos por elección popular, consideró que la democracia tiene derecho a defenderse de movimientos violentistas o fundamentalistas.En declaraciones a su salida del Congreso, el ministro dijo que deberá evaluarse la constitucionalidad de esa propuesta, aunque advirtió que ya existe un antecedente en el sector Educación, donde está prohibido a sentenciados por terrorismo ser docentes."Cualquier tipo de pensamiento radical es opuesto al sistema democrático y su estabilidad, por eso tenemos que rechazarlo (...) la democracia es diálogo, comprensión y tolerancia, que rechaza la violencia, es un riesgo que un pensamiento violentista pretenda radicar en nuestro país", señaló.