Persiste el enfrentamiento entre la procuradora de lavado de activos Julia Príncipe y el Ejecutivo por el proceso disciplinario que le abrieron tras declarar sobre las agendas que le atribuyen a la primera dama Nadine Heredia.La abogada del Estado respondió ayer al premier Pedro Cateriano, quien aseguró que ella "no ha sido sincera con el país" porque anteriormente pidió permiso para declarar a los medios de comunicación. Príncipe afirmó que solo lo hizo en una ocasión para defender su honor y el de su familia frente a los ataques de la red criminal del procesado abogado Orellana Rengifo, que ella investigó.Detalló que en el 2011, al solicitar autorización a los ministros de Justicia Rosario Fernández y Francisco Eguiguren, también pidió el respaldo institucional ante la campaña difamatoria de dicha mafia."Mi verdad es esta, no hay otra. Quizá él (Cateriano) haya sido mal informado", indicó al salir de la Fiscalía de Lavado de Activos, a donde acudió el líder de Peruanos Por el Kambio, Pedro Pablo Kuczynski, para declarar sobre la presunta llegada de valijas diplomáticas a la embajada de Venezuela con dinero para la campaña presidencial del presidente Ollanta Humala en el 2006.