El abogado Ánibal Quiroga ha propuesto a su patrocinada Nadine Heredia recurrir a instancias internacionales para impugnar el fallo del Tribunal Constitucional que anuló el hábeas corpus de la primera dama. Asegura que la sentencia, que a su juicio se resolvió en tiempo récord, fue producto de una presión política. ¿Qué sensación le genera el fallo del Tribunal Constitucional que anuló el hábeas corpus de Nadine Heredia?La sensación, aparte del desasosiego y una profunda decepción, es que esta sentencia ya estaba predestinada. Han manejado este caso como si fuera una papa caliente. En la historia del Tribunal no hay un solo caso que se haya resuelto en cinco días. ¿Está denunciando que los magistrados ya habían acordado sus votos?Ya tenían una decisión y eso viola el derecho de defensa porque si una causa ingresa a un tribunal y ya está predeterminada, para qué uno se defiende entonces, si de antemano ya está ahorcado.¿Desde cuándo usted presume que el TC ya tenía una decisión? Y, en todo caso, ¿por qué no lo denunciaron en su momento?El Tribunal cedió ante la presión política y mediática porque ese expediente es inédito en su historia y ha sido una papa caliente que les ha quemado las manos y no han tenido ni la altura ni la talla ni la ponderación para revisarlo.Nadie dice que nos favorezcan, solo que nos escuchen.Pero la defensa fue escuchada en una audiencia ante el TC. Pero es que ya estaba premeditado el tema. Solo fue una puesta en escena. Cómo nos pueden haber escuchado si nuestros argumentos no han sido tomados en cuenta, ni siquiera han sido leídos.