El ex ministro de Vivienda Milton Von Hesse, y precandidato del partido de Gobierno, admite que los errores de la gestión de Ollanta Humala son innegables, pero deben ser colocados en su justa dimensión. Afirma que la crisis política del Gobierno no debilita sus aspiraciones electorales.Desde hoy entra al ruedo electoral con el Partido Nacionalista ¿cómo lo decidió?Recibí hace un par de días una carta de invitación muy linda de la bancada nacionalista, ofreciéndome la posibilidad de inscribirme en el partido y ser precandidato para la contienda electoral.Era algo que me venían solicitando todavía de manera un poco informal. Tuve una conversación con algunos miembros destacados del partido y con el presidente de la República. Hablé con mi familia y tomé la decisión de ingresar a la contienda.Esta invitación ha sido de los principales congresistas de la bancada nacionalista y hecha suya por el presidente de la República. A partir de ahí tengo el apoyo de todos ellos para ser candidato.¿Qué congresistas lo invitaron a pertenecer al partido?Hugo Carrillo, Ana Jara, Emiliano Apaza, José Urquizo, Rubén Coa, Jhonny Cárdenas, Josué Gutiérrez, Freddy Otárola, Ana María Solórzano, Agustín Molina, Martin Rivas, César Yrupailla, Rubén Condori, Víctor Isla y Teófilo Gamarra.Además me han dado su respaldo algunos otros. Daniel Abugattás me ha expresado personalmente su invitación. El presidente de la República personalmente también me solicitó que evaluará seriamente esta invitación.Muchos destacan su perfil profesional y aseguran que se estaría arriesgando al entrar a la política y la contienda electoral.Lo mismo me dijeron unos amigos cuando acepté ser ministro de Estado ya hace más de tres años. He acompañado a este gobierno 4 años, y he hecho política, principalmente política económica, porque un ministro de Estado es finalmente un representante político del Ejecutivo.Es evidente que mi perfil es principalmente técnico. La gestión pública la conozco bastante bien. Esta percepción de que un tecnócrata no debe ingresar a política no es necesariamente cierta.