La versión sobre el probable nombramiento como embajador del exministro de Justicia Gustavo Adrianzén, quien renunció tras la amenaza de censura en su contra por la oposición, empezó ayer a sonar con fuerza en los corrillos políticos.El congresista Héctor Becerril (Fuerza Popular) advirtió que a Adrianzén le están pagando con una embajada "por su servilismo y cobardía".Como se recuerda, fue Adrianzén quien ordenó, junto con el presidente Ollanta Humala y el titular del Consejo de Ministros, Pedro Cateriano, la destitución de la exprocuradora de Lavado de Activos y Pérdida de Dominio Julia Príncipe, quien ofreció declaraciones sobre las polémicas agendas atribuidas a Nadine Heredia. En diálogo con Correo, el parlamentario fujimorista afirmó que dicha información la obtuvo de "fuentes fidedignas" del Ministerio de Relaciones Exteriores.Dijo que a lo largo de este régimen se ha "premiado" a un grupo de funcionarios del Estado. A cambio de ser "sacrificados", estos fueron beneficiados con altos cargos en el Gobierno.