Con desprecio profundo, Abimael Guzmán llamó "mesnadas" a los campesinos que se atrevieron, en 1983 y 1984, a hacerle frente a los comités armados de Sendero Luminoso en el sur de Ayacucho.Tal osadía, según los esquemas insurreccionales maoísta-leninistas invocados por Abimael Guzmán, se resolvía con la aniquilación en masa de la población civil. La crueldad debía ser ostensible en tanto el objetivo era aterrorizar.Ni más ni menos así ocurrió en los poblados ayacuchanos de Lucanamarca (provincia de Huancasancos, 3 de abril de 1983) y Soras (provincia de Víctor Fajardo, 16 de julio de 1984).El "método" utilizado en ambas matanzas colectivas provoca náuseas. Con relación a la masacre en el distrito de Soras, el Segundo Juzgado Penal Nacional resolvió declarar improcedentes las solicitudes de los cabecillas terroristas Osmán Morote Barrionuevo (camarada "Nicolás") y Margot Liendo Gil (camarada "Nancy"), ambos integrantes de la cúpula de Sendero Luminoso (Comité Central), liderada por Abimael Guzmán Reinoso.