Si bien las novedades no afloran en el dictamen sobre financiamiento público y privado a los partidos políticos, lo cierto es que, finalmente, el Estado está obligado a dar recursos directos a estos. Después de los comicios del 2016, las agrupaciones que obtengan representantes en el Parlamento recibirán dinero para enfrentar gastos de capacitación e investigación, más no para hacer actividades proselitistas. El pleno aprobó este dictamen sobre financiamiento público y privado a los partidos políticos con 66 votos a favor, 13 en contra y 7 abstenciones. El mismo fue exonerado de segunda votación y ya queda en manos del Ejecutivo su promulgación.