Las mafias del "Dragón Rojo" habían infiltrado el consulado peruano en Shanghái al menos desde el año 2006, según las autoridades chinas, para el tráfico de inmigrantes a Estados Unidos, vía el Perú.Tal es así que la policía y fiscalía china tienen declaraciones de sospechosos de integrar la mafia china y videos de reuniones que estos habrían sostenido con un cónsul peruano en eses país, el 2009 y el 2011, para coordinar la expedición de visas de negocios o turismo, que permitieran los viajes al Perú.Además, comprobantes de transferencias bancarias e historial de llamadas telefónicas, donde se coordina la expedición de documentos para el viaje de los migrantes, a cambio de pagos de mil a dos mil dólares, por solicitante.Por este motivo, el 10 de marzo, el gobierno chino comunicó al embajador peruano en ese país, Juan Carlos Capuñay Chávez, que el cónsul general peruano en Shanghái, ministro consejero Alvarado Montoya, era declarado persona no grata y se disponía su expulsión de ese país, en el plazo de 48 horas.El retiro de Alvarado Montoya debía realizarse sin despedirse de ninguna autoridad y evitar cualquier participación en un acto público. La salida del cónsul peruano se hizo efectiva de inmediato y se oficializó el 22 de marzo del 2015, mediante resolución suprema.