Rompió su silencio y habló de todo el contexto que envuelve su renuncia al Partido Nacionalista. Marisol Espinoza reveló que no habla ni coordina con el presidente Humala desde su renuncia, hace tres meses.Se ha comentado mucho sobre su renuncia al Partido Nacionalista. Quisiera una respuesta sincera sobre los verdaderos motivos. ¿Por qué renunció? Creo que todo tiene un límite. Esto era una versión de la ‘Crónica de una muerte anunciada’. Si usted revisa los diarios, desde julio de 2014 a la fecha, los ataques hacia mi persona son continuos. Ataques de personas que aparecieron después de que ganamos las elecciones y con las que estaba trabajando. Cuando esto sucede, te preguntas: ¿qué está pasando con el liderazgo?, ¿por qué se permite esto? Todo tiene un límite. Pero también tienes un compromiso con la defensa de la gobernabilidad, y por eso me he mantenido como vicepresidenta de la República.¿Se sintió maltratada, que ya no la querían en el partido? Le diré que soy una persona que enfrentó las cosas de manera frontal. No me siento víctima porque sé defenderme. Creo que en ese momento era necesario defenderme frente a una situación de abuso permanente.¿Abuso permanente contra usted? Me refiero a los comentarios de algunas personas. Si tú no logras evitar que dos o tres personas de tu propio gobierno aparezcan de manera continua en los medios pidiendo que te vayas, tomas una decisión. Si usted mira El Comercio, en una de sus primeras ediciones del mes de setiembre (tras las expulsiones de Omar Chehade y de Cenaida Uribe), ahí dice que la próxima en irse es la congresista Espinoza.Entonces, ¿usted sabía que la querían expulsar y se adelanta con la renuncia? Tenía la información y, además, algunos lo estaban haciendo público. Creo que nadie que ha trabajado de manera consciente puede estar expuesto a una situación así.