La resistencia que han mostrado algunas universidades para cumplir la nueva Ley Universitaria se debe a que existen intereses económicos y políticos enquistados en esas casas superiores de estudios, manifestó el ministro de Educación, Jaime Saavedra.Sostuvo que la reforma de la enseñanza superior que impulsa el actual gobierno tiene ganadores, que son los estudiantes, cuya calidad educativa mejorará, pero también perdedores; es decir, los promotores de universidades privadas de mala calidad y grupos de poder enquistados en las estatales."En las universidades públicas tenemos que incrementar de manera sustancial los estándares. También tiene que pasar por el licenciamiento. Lamentablemente, hay muchas universidades públicas en las que hubo grupos de poder enquistados usufructuando los recursos públicos", recalcó en RPP.