La candidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, restó credibilidad a las declaraciones de Demetrio Limonier Chávez Peñaherrera, alias Vaticano, quien aseguró que el gobierno de Alberto Fujimori facilitó sus operaciones para el tráfico de drogas. "Son declaraciones que tiene cero credibilidad, porque es una persona que fue extraditada y condenada a cadena perpetua durante el gobierno de mi padre (...), así que para mí es una persona que tiene una carga vengativa", alegó.