Después de bailar al ritmo de canciones criollas entonadas por su aliado Alan García en La Isla del Paraíso del Callao, la candidata a la primera vicepresidencia por Alianza Popular, Lourdes Flores Nano, recibió a Correo en su casa para conversar sobre la campaña electoral y las últimas incidencias al interior de su agrupación.Con un evidente tono de satisfacción por el encuentro que sostuvieron con los dirigentes de los comedores populares y comités del Vaso de Leche chalacos, la también lideresa del Partido Popular Cristiano (PPC) lanzó duras críticas contra sus contendores políticos, principalmente contra César Acuña, quien, según considera, ha demostrado "tener un modelo gubernamental clientelista". Además, lamentó que sus allegados pepecistas no hayan sido considerados en la lista congresal. ¿Cómo ve el crecimiento de Acuña en las encuestas? Es un peruano exitoso económicamente, tiene todo el derecho de postular. La pregunta que tiene que hacerse políticamente es si aquello que nos está proponiendo su proyecto tiene solidez o no. Y es ahí donde yo siento que se está construyendo un proyecto en el camino, es una especie de gancho que hace jale todos los días. Algunos comparan al apepismo con el fujimorismo...Es un paternalismo estatal directo que se parece mucho más al chavismo en Venezuela. El subsidio directo, que ya no es ni siquiera asistencialismo, sino es el regalo, un mal uso de recursos gubernamentales. A su modo, las administraciones del señor Acuña han sido eso: el uso de recursos públicos para crear un clientelismo sobre la base de una serie de donaciones, regalos exacerbados en la campaña. Es un estilo populista, asistencialista, que no creo que sea lo que el Perú necesita ni merece.También se ha dicho que es soberbio... Quien logra por su propio esfuerzo triunfar, bendito sea, pero claro, cuando eso se convierte en una manifestación de soberbia, no es bueno. ¿Tú te imaginas esa perversa combinación de soberbia y poder? A veces los gestos de las personas te van mostrando quién es el personaje. Si además del poder personal, del dinero, se suma una cuota de poder real, esa puede ser una bomba atómica.