El 30 de diciembre, mucho antes de que los cuestionamientos a las candidaturas de Julio Guzmán y César Acuña llegaran al Jurado Nacional de Elecciones (JNE), el ente electoral le recomendó al Ministerio Público no designar un nuevo representante antes de que concluya el actual proceso electoral. Según el acuerdo adoptado por el pleno del JNE, no era conveniente reemplazar al fiscal supremo provisional Jesús Fernández Alarcón, representante de la fiscalíaenelenteelectoral, debido a que el mejor escenario es que se mantenga la misma composición del ente electoral desde el inicio del proceso hasta su conclusión. El jurado basa su posición en la interpretación de su ley orgánica, que señala que los miembros del pleno del JNE no pueden renunciar luego de que se haya convocado a elecciones. Si bien Fernández Alarcón no estaría abdicando al cargo, pues será cambiado por el Ministerio Público, el JNE considera que dicho relevo debe interpretarse en la misma forma que una renuncia. Hasta ayer por la mañana, la intención de la fiscalía era cambiar a Fernández Alarcón en los próximos días ya que, con la incorporación de Luis Arce Córdova como fiscal supremo, debían proceder al cambio en aplicación de normas que regulan a la fiscalía. El propio fiscal de la Nación, Pablo Sánchez, dijo ayer que el relevo se implementaría en estos días. Sin embargo, fuentes de El Comercio indicaron que el cambio recién se realizaría a fin de mes, debido a que la fiscal suprema Zoraida Ávalos se encuentra de vacaciones y la Junta de Fiscales Supremos recién podría reunirse a su retorno.