Tras sus polémicas declaraciones respecto de que la oposición en Venezuela es "golpista", la aspirante a la presidencia de Frente Amplio, Verónika Mendoza, insistió ayer en que el gobierno de Nicolás Maduro "no es una dictadura porque no hubo golpe de Estado"."En este momento, en Venezuela, hay una transición, una participación de la oposición", arguyó.Pese a este comentario, tomó distancia del régimen chavista y aseguró que ese "no es el modelo" que un eventual gobierno de Frente Amplio propone para el Perú.En Canal N, empero, Mendoza no supo responder por qué si rechaza a la "oposición golpista" de Venezuela, apoyó a Ollanta Humala, quien avaló la intentona golpista del ‘Andahuaylazo’ en enero del 2005. "En ningún momento he respaldado el ‘Andahuaylazo’", arguyó.