José Chlimper se ha convertido, en los últimos días, en el parachoques de las críticas a la aspirante presidencial de Fuerza Popular, Keiko Fujimori. Desde esa posición, sostiene que los cuestionamientos son parte del juego democrático y agrega que seguirán trabajando para reducir el antivoto.Se estima que el antivoto al fujimorismo fluctúa entre el 41% y 44%. ¿Le preocupa esa fuerte resistencia? Es la misma que hay de otros sectores frente a otras candidaturas; solo que hay diferencia de estilo, unos son más vociferantes, otros menos. Hay que tener tolerancia en las justas electorales. Me parece bien que haya bajado el antivoto de 60% a 41%, seguiremos trabajando con tolerancia y apertura para que baje aún más.¿Van a replantear su estrategia ahora que, según los sondeos, se enfrentan a una posible derrota en segunda vuelta frente a Pedro Pablo Kuczynski? La estrategia se revalúa todos los días porque cada día hay un día menos para las elecciones. Hoy nuestra estrategia está en comunicar el Plan Perú y entrar a la segunda vuelta. Solo después de la primera vuelta y sabiendo con qué opción entramos, haremos los ajustes necesarios.¿Qué les inquieta más: sus contendores -como Pedro Pablo Kuczynski- o el antifujimorismo? Le va a sonar romántica la respuesta, pero me preocupa más el ambiente en que se está desarrollando esta gesta electoral. Nosotros no estamos pensando en las elecciones como un botín ni una lotería. Nos gustaría entender esto como una confrontación de ideas, pero, al mismo tiempo, como un mecanismo de construcción de consensos porque hay muchas semejanzas en los planes, puntos de encuentro y reformas que necesitamos hacer para que el Perú retome la ruta de crecimiento.¿Keiko sigue cargando la mochila de su padre? Sus adversarios insisten en que ella representa a Alberto Fujimori en esta elección. La única forma en que, con el favor del pueblo, eso va a ocurrir será demostrando en la cancha que se puede hacer un gobierno que priorice la atención de las necesidades del pueblo, incorporando a toda la gente de buena voluntad que quiera trabajar con justicia, transparencia y lucha frontal contra la corrupción.