LUEGO DE TRES DÉCADAS, IZQUIERDA RECUPERA PRESENCIA EN EL CONGRESO
11 de abril de 2016

Con los últimos rayos del sol, Verónika Mendoza Frisch salió ayer al balcón del local del Frente Amplio (FA), frente al imponente Koricancha o Templo del Sol, en el corazón de su tierra natal, el Cusco, para agradecer a las decenas de seguidores que se agolparon, tras conocerse los sondeos que marcan un hito en la historia de la izquierda en el Perú.Trepada sobre una pequeña banca, Mendoza se dirigió a sus seguidores."Gracias a todos los que le han dado respaldo a la propuesta de cambio, a la propuesta de futuro, de justicia y de dignidad del Frente Amplio. Gracias a todos los que han ejercido su voto consciente y valiente", señaló, enfática.Tres horas antes había compartido el denominado "desayuno electoral" con su familia. La reunión se desarrolló en la vivienda de adobe en el distrito de Andahuaylillas, a casi una hora de viaje al sur del Cusco. Verónika Mendoza vivió ahí hasta los cinco años.En diálogo con los medios, al hacer un balance de la primera vuelta, consideró que ha sido "ciertamente llena de dificultades, entre ellas la falta de recursos económicos".