"ESTA ELECCIÓN FUE UNA JALADA DE OREJAS AL APRA"
12 de abril de 2016

Señalado como la carta que debió usar el Partido Aprista para la elección presidencial del último domingo, Enrique Cornejo asegura que esta campaña ha dejado muchas lecciones. Espera que, de ahora en adelante, su agrupación política vuelva a recorrer el Perú todo el año y no solo en época electoral.¿Ya creen en las encuestas?(Risas). Las encuestas siguen siendo expresiones momentáneas de estados de ánimo. Esos estados de ánimo en los últimos 20 días de la elección pueden cambiar significativamente. También ha ocurrido en este caso. Lo que sucedió es que no ocurrió a favor nuestro. Sinceramente, en la peor de las circunstancias, pensábamos que íbamos a sacar un porcentaje mayor de votos.¿Cuál era su cálculo? Entre 10% y 12%. Ese era mi cálculo pesimista porque siempre hemos tenido voto escondido.¿El voto escondido no existió? En este caso, efectivamente, parece que o no existió o al final, tal vez, en una reflexión de voto útil, se prefirió votar por PPK.¿A raíz de este resultado les darán más crédito a las encuestas? No soy de los que piensan que las encuestas no reflejan nada. Sí dudaba de que nosotros estemos tan bajos, y la verdad es que sí estábamos ahí.¿Y a qué lo atribuyen? Creo que el Apra, en particular, ha tenido varios factores en contra en esta elección. Primero, la exitosa política de comunicación en contra de nosotros que tuvo el gobierno, donde lograron asociar al Apra y a Alan García con la corrupción. Nuestro error fue que no supimos contrarrestar a tiempo estas apreciaciones. Un segundo factor es que los ‘narcoindultos’ nos jugaron en contra. La sensación que tiene la gente es que los indultados contribuyeron a la inseguridad ciudadana. Otro factor negativo fue el hecho de que existe una tendencia mundial de mirar con recelo a los partidos.¿Cuál es el mensaje a los partidos políticos? Hay que saber interpretar esta elección. Lo que ha pasado es que hay una necesidad de hacer una reingeniería de nuestras maneras de hacer política. Lo que está en discusión es que hoy la gente mira la política no como un espacio de intermediación; la gente va directamente a las redes y opina. Entonces, los políticos tenemos que estar permanentemente en las redes, no solo en una campaña.