La derrota electoral del Partido Aprista generó un terremoto interno y gatilló el público enfrentamiento de un sector de "compañeros" que exige "renovación" y la renuncia inmediata de toda la dirigencia nacional, que encabezan Omar Quesada y Jorge del Castillo.La primera es mostrar públicamente su malestar fue la congresista Luciana León, quien señaló que lo "mínimo" que deberían hacer los dirigentes es renunciar luego de que el ex mandatario Alan García decidió ya no presidir el partido de Alfonso Ugarte.En radio Exitosa, León señaló que no se sienten representados por los máximos delegados, quien, según dijo, son los responsables de llevar al partido a "este resultado lamentable".