La acusación de un colaborador de la Agencia Antidrogas Estadounidense (DEA) contra el dirigente de Fuerza Popular Joaquín Ramírez generó un terremoto no solo en tienda naranja, sino en todo el escenario político nacional. En medio de este remezón, la propia DEA se vio obligada a precisar que la candidata presidencial Keiko Fujimori no está bajo investigación ni ha sido nunca investigada por esta entidad."Keiko Fujimori no está, ni ha estado previamente bajo investigación por la DEA", aseguró el organismo en un comunicado luego de un reportaje de Univisión y Cuarto Poder. Keiko Fujimori, más temprano, salió al frente de las acusaciones y negó que tenga algo que ver con la supuesta entrega de 15 millones de dólares a su secretario general Joaquín Ramírez para que compre una serie de estaciones de combustible."Nunca he manejado dinero de las campañas electorales, quienes están encargados de ver los fondos de nuestros partidos son nuestros secretarios y tesoreros de Fuerza Popular. Por eso, rechazo este tipo de afirmaciones y lamento que se difundan a tres semanas antes de las elecciones", sostuvo a la prensa desde Sicuani.